Aviso a navegantes:

Por fin he vuelto. Y con una gran noticia, ¡estrenamos sección en el blog!

Ya que soy un devorador de libros, y en ese sentido no tengo remedio, he decidido aprovechar todo ese tiempo que invierto sumergiéndome en decenas de historias y canalizar mis esfuerzos en obtener una breve reseña de ellas.

En verano me compré un E-reader; nada más que lo tuve en mis manos quise retomar una saga que me había cautivado de pequeño, «El Legado», del autor Christopher Paolini.

Como regla general, y es verdad que de ahora a mi época de adolescente me ha cambiado la perspectiva con la que leí los libros, diría que Paolini consiguió crear una buena historia en cada uno de los libros. Las aventuras comienzan centrándose exclusivamente en el protagonista y su dragona (que tendrán que sufrir penurias, afrontar temores y vencer adversidades hasta la seguridad que les ofrecen los únicos aliados a los que pueden pedir ayuda).

En un momento posterior se retoma la historia del que yo considero como «El» coprotagonista, Roran, el primo de Eragon; dando pie a una subtrama que a mí me parece muy interesante. Esta subtrama circula en paralelo a la principal, hasta finalizar con un encuentro de ambos a partir del cual Roran pierde peso en favor de su primo.

Considero que es un acierto del autor la evolución que sufren los personajes a lo largo de la historia. En la página uno conoces a un muchacho totalmente distinto a aquel que luego de haberse formado con distintos maestros te encuentras en la página dos mil quinientos. Además, creo que el autor ha sabido diferenciar de buena manera las distintas razas y culturas que pueblan su continente ficticio, aportándoles un toque único (formas de ser, religión, arquitectura, etc), y añadiendo valor a cada una de las realidades que el protagonista vive durante su estancia con cada uno de los grupos.

Sumado a lo anterior, me gusta la explicación de la Magia que se da en todo momento (próximamente escribiré un Post de la Magia en mis historias de ficción y fantasía favoritas) y cómo Paolini innova con algunos conceptos mágicos que va relevando bien avanzada la historia, pero sin parecer que se los está sacando de la manga.

Tengo que advertir que no todo son cosas bonitas. Después de tenerme enfrascado en miles de páginas, el final de la historia me ha decepcionado. Creo que se debe a la gran expectación que tenía puesta en ese momento (impulsada por el ritmo y los objetivos de los personajes de la historia). Por fin el protagonista se va a enfrentar a uno de sus antagonistas. Eragon lleva toda la historia preparándose para ese momento, en vano. La lucha es yerma, corta y predecible. Confieso que pestañeaba por si era verdad lo que había leído. ¿Después de tantas horas? ¿Para esto?

A pesar de la decepción final, a todo aquel que sea fan de la literatura fantástica debería darle una oportunidad a «El Legado»; probablemente siempre llevéis en vuestro corazón a la dragona Saphira.

Un saludo y seguiremos leyendo.